Documentales de la red

No hubo tiempo para la tristeza, un documental muy bien logrado del Centro Nacional de Memoria Histórica en el que se cuentan las memorias del conflicto en Colombia. Una visión desde las diferentes comunidades, desde las víctimas, que muestra la degradación de un conflicto deshumanizado, terriblemente cruel y que generó “un desajuste ético en la sociedad”, el cual tan solo empezó a superarse cuando después de varias décadas se reconoció la existencia de este.

Tras décadas y décadas de violencia, la sociedad colombiana hasta ahora empieza a ver luces sobre la terminación de este conflicto, pero lo más importante, es que la misma sociedad civil se ha comprometido con la reconstrucción de esa memoria del conflicto para decir ¡Basta Ya! Para dejar un testimonio a las actuales y próximas generaciones de colombianos de que la violencia fue nuestro relato de nación desde la conformación de la república, y dos siglos después tomamos conciencia de que necesitábamos un cambio.

Una sociedad en la que el 15% de su población ha sido víctima directa del conflicto armado, no puede ser una sociedad sana o con referentes éticos muy acertados. La peor consecuencia de la degradación del conflicto fue la corrupción ética de la nación. Es la mayor responsabilidad de cada colombiano comprometerse con la reconstrucción ética del país y un nuevo relato de nación en el que la violencia sea el capítulo más importante por su saldo pedagógico para construir un país en paz, equitativo y con justicia social.