Cambio en las percepciones…

Foto: Inothim, Minas Gerais – Brasil (Tomada sin autorización)

Realmente no estaba seguro de querer titular esta entrada de blog así, pero creo que al final funcionará. No sé, a veces pasa. Digamos que la vida tiene un sin número de cosas o situaciones que a veces ni vale la pena preguntarse el por qué y/o el cómo, tan solo ocurre. Frente a eso dos opciones: aceptarlo con agrado o triste resignación. Desde mi punto de vista, como lo aprendí hace algunos años, es mejor aceptarlo con agrado, y aún más con un profundo agradecimiento porque sucedió así y no de otra forma. El Universo sabe lo que hace.

El tema de esta entrada, es que no hay tema, tan solo escribo para tratar de poner en orden mi mente, por eso pueda que lo primero no tenga ninguna relación con lo siguiente o entre un párrafo y otro, pero digamos que es el orden de las cosas. Es la manera en que funciona este mundo, aleatoriamente, sin aparente sintonía entre una cosa y otra. Aun así creo que eso contradice lo que personalmente pienso. Creo que el Universo trabaja de manera sincrónica, una cosa tras otra en perfecto orden, lo que acontece es que nuestra perspectiva del orden de las cosas está tan sujeta a preconceptos, rasgos culturales y visiones encajadas del mundo, que aparentemente pensamos que todo esta “patas arriba”.

El aparente desorden del mundo, es tan solo una manera de ver esta realidad. Tal vez, sea un perfecto orden que aun no logramos entender o por el contrario un completo caos. Hace varias semanas, leí en uno de estos portales de internet, ahora tan famosos, sobre noticias curiosas e información “alternativa”, que existen una gran cantidad de universos paralelos, en los que una misma cosa pueda estar pasando en circunstancias completamente diferentes. A partir de ese momento, es obvio que mi vida no cambió radicalmente, pero al menos si he llegado a cuestionarme sobre lo siguiente: ¿es posible conectar con esos otros universos y ver las tantas posibilidades de una misma situación? ¿Tratar de conectar con cada una de estas posibilidades, nos abriría la mente hacia nuestro real potencial como seres universales?

La respuesta a esto seguramente es una locura, hasta el mismo cuestionamiento, puede que tenga algo de irracional, pero es tan solo la incertidumbre humana la que lleva a preguntarse este tipo de cosas. Es tan ilógico para mi pensar que no coexistimos en este basto Universo (o Universos) con otros tipos de seres, de inteligencias más complejas o mentes más desarrolladas o tan solo sin mente (desde nuestro concepto), seres de pura energía capaces de conectar con los humanos a través del pensamiento, a través de la energía y el corazón.

Sentir que nuestro Planeta es un gran organismo del cual hacemos parte, nos pone en una situación de insignificancia frente a lo gigante que puede llegar a ser más allá de nuestra frontera interplanetaria. Entonces porque no ver a los demás no con nuestros ojos de humanos sino con nuestros ojos de seres universales, con nuestros ojos de organismos que habitan dentro de otro organismo. Así la forma humana desaparece y lo que vemos está más allá de las barreras sociales, psicológicas, mentales, físicas que nos impiden ver la esencia o la realidad de los seres con quienes a diario interactuamos.

Esa es la fotografía que acompaña este texto, una exposición en el museo de Inothim, que nos pone de frente todas las barreras que a diario tenemos que enfrentar en nuestras vidas, cada uno, en su particularidad, en su propio universo. Barreras que van desde la cortina del baño hasta las rejas de la prisión, física, pero también la prisión de nuestra propia mente.