La Ibanasca, dos veces quemada por pagana

La Ibanasca de Villarestrepo, según cuenta la leyenda, era una Cacica indígena muy bella, quién tenía a su carga un pequeño poblado acentado en el Cañon del Combeima. Defensores y guardianes de estos bosques paisajes.

Durante la época de la colonia la Iglesia Católica condenaron a la Cacica a muerte, según ellos, porque era una hechicera que controlaba el agua y producía constantes inundaciones en lo que hoy se conoce como Villa Restrepo.

Realmente, La Cacica fue quemada por negarse a someter a su pueblo al poder de los españoles. Fue una mujer que lucho hasta el último instante por la dignidad de sus hermanos. En frente de la Iglesia de Villa Restrepo, la Cacica fue asesinada por los curas de la época… Hay quienes dicen que entre las montañas y el río que atraviesa el cañón, aún se siente su presencia pues es la Diosa del Agua y protectora de este sector…

Hoy, cientos de años después, en el parque principal de Villa Restrepo, al frente de la Iglesia, se alza una estatua de La Ibanasca, instalada en el año 2009. Según el artista que construyó la escultura, Edmond Facinni, la estatua, semanas después de su instalaciónm sufrió un atentado por parte de alguien” que, paradógicamente, trato de incendiarla como hace más de 500 años la iglesia le dio muerte a La Cacica.