El mundo de Narnia de la policía en Ibagué

Foto: Leonardo Gil

Foto: Leonardo Gil

Hay una falsa percepción de inseguridad en Ibagué. Esa es la premisa de la Policía Metropolitana de Ibagué. Los ibaguereños sufrimos de paranoia colectiva, nos sentimos intimidados por nuestra propia sombra. Somos unos locos, esquizofrénicos que vemos ladrones por todos lados. La verdad es que nos robamos nosotros mismos, ladrones no hay.

Al menos ese parece ser el mundo en el que vive la policía de Ibagué, cuando su comandante sale a decir en la radio que la ciudad es segura. No hay de que preocuparse. A pesar de contradecir las palabras del alcalde Luis H. Rodríguez, quien reconoció que una de las debilidades de su administración es la seguridad. Se me ocurre que su plan de gobierno sólo podría llamarse “Ibagué, camino a la (…) humana”. Algo sin mucho sentido y utilidad. Paradójico.

Tal vez al comandante de la Policía le parezca que la tal inseguridad no existe, porque se moviliza en una camioneta blindada con conductor, y no como el resto de los ibaguereños. En su mundo de Narnia Comandante, seguro cada ciudadano tiene una camioneta de esas pero, estamos en Ibagué y la mayoría nos movilizamos en los medios de este mundo, el planeta Tierra.

Ibagué se volvió insegura, por más que usted repita y repita lo contrario eso va a cambiar. No aplique la estrategia de los nazis de pretender convertir una mentira en verdad, así lo asegure 100 mil veces. La realidad es clara y los ciudadanos ni mentimos, ni le creemos su verdad.

Usted tendrá sus cifras oficiales, basadas en el número de denuncias. Sin embargo, está demostrado que al menos más de la mitad de personas que son víctimas de un delito no lo denuncian. Entonces mejor vayamos a las cifras ciudadanas. Ibagué Cómo Vamos reveló en su encuesta que entre mil personas el 30% se sienten inseguras, 20% manifestó haber sido víctima de un delito, el aumento en relación con el año anterior fue de un 7%. Entonces multiplique, haga cuentas y revalúe su tesis. Si entre mil ese porcentaje se siente así, entre 500 mil ¿cuántos?

En mi concepto, debería recurrir a la etnografía y hacer observación participante. De vez en cuando salga a la calle de civil, camine por el centro, intente utilizar el celular en plena calle y ande en buseta, quédese en el centro hasta después de las 8:00 de la noche, vaya a un barrio popular, a ver si le parece que es un sentimiento de paranoia colectiva. Salga del armario y vuelva al mundo real.

No voy a despachar todos mis reclamos hacia el comandante o la institución, porque es claro que estos son tan sólo piezas del tablero. Pero había que dejar claro que tampoco se puede salir, arbitrariamente, a decir que los ciudadanos son los que tienen esas ideas falsas en la cabeza. No.

Si de reclamos y responsables se trata, hay que mirar más hacia el palacio Municipal. El alcalde Luis H. es quien debería tener un plan eficiente, como pocas cosas de su administración, para reducir los indices de robos y percepción de inseguridad. La solución no es traer más policía, eso es obvio. Como lo demuestran los indices en otros países y ciudades, la educación y mayor oportunidades son la cura más efectiva a este problema. Si se aplicara bien el concepto de seguridad humana, con certeza, esa “esquizofrénica” sensación de inseguridad de los ibaguereños se desvanecería.