En época electoral los damnificados somos los periodistas

Foto: Leonardo Gil

Amenazas, presión por pauta, persecución y censura son los males comunes que acechan a los periodistas, especialmente en época electoral. La mordaza en que se convirtió investigar, opinar e informar de manera independiente, tiene a muchos buenos colegas rogando para que termine esta contienda por la Alcaldía de Ibagué, indistintamente del resultado.

Claro, muchos muy en su interior ruegan porque Jhon Ésper Toledo salga del juego político de una vez por todas. Se cansaron, como ciudadanos, de ver la ciudad destrozada y, como periodistas, de la presión que reciben por parte de algunos directores de medios para tener que informar “dándole manejo” a la noticia.

Son pocos los medios en la ciudad que se atreven, de manera independiente, a informar sobre los candidatos y sus pecados pasados y propios de la contienda. Aunque esto implique ser víctimas de ataques, injurias y toda una suerte de montajes por parte de esos políticos que ven en la ética, la transparencia y seriedad periodística de estos colegas una amenaza, para seguir perpetuados en el poder.

Lamentable es ver como desde ciertas campañas, que representan el continuismo y toda una serie de comportamientos antidemocráticos, se emiten mensajes acusándonos de ser “guerrilleros, izquierdistas, vendidos y parcializados”, solo porque nos resistimos a creer en un proyecto político de ciudad que falló. Porque Luis H., Jorge Tulio, ‘Chucho’ Botero y Jhon Ésper Toledo eso son, un gran fiasco político.

Aquí en esta ciudad no se puede seguir soportando que ese cartel de políticos, muchos con extraños vínculos con mafiosos como Eduardo Victoria Restrepo, alias ‘El Socio’, sigan diciéndonos qué informar y qué no. Eso, a duras penas en los tiempos de Pablo Escobar y ni así porque a El Espectador por mantenerse en la independencia le pusieron un bombazo.

Repudiable que en una ciudad donde se cometen tantas irregularidades los organismos de control y judiciales, no tengan una sola investigación abierta contra estos funcionarios y clase política, que ya demostró con creces lo corruptos que pueden llegar a ser.

No nos hagan pensar que como en los tiempos de ‘El Socio’, estas instituciones se hacen “los de las gafas”, y permitirán que continúen en la impunidad tan graves actos de corrupción de esta administración.

Sí la responsabilidad máxima del periodismo, como dice aquella frase de cajón –que desempolvo por conveniente– es “ser perros guardianes de la democracia”, entonces mi llamado es a que desde las salas de redacción que aún se mantienen en esa compleja línea de la veracidad y el equilibrio informativo, no nos dejemos intimidar.

Como politólogo creo en la militancia a favor de las buenas causas, y el periodismo independiente es una de ellas. Por eso, como periodista me reafirmo en la idea de que siempre debemos decir lo que nadie quiere que se revele. La investigación va implícita al oficio. Y así a muchos no les guste que se les esculque en las sombras de su pasado, es casi un mandamiento mirar hacia donde las cosas no huelen muy bien.

ELOLFATO.COM y El Nuevo Día son los dos únicos medios escritos que en esta contienda se han mantenido en la independencia, aunque eso les haya costado amenazas, ataques, montajes e injurias. No solo a sus portales o redes sociales, sino también a sus periodistas, investigadores, columnistas y colaboradores.

Irresponsable sería decir de mi parte que acuso a la campaña de Jhon Ésper Toledo o a los ‘trillizos’, de los ataques e intimidaciones que hemos sufrido los periodistas por no “darle manejo a la noticia”. Pero estúpido sería creer que no tienen algo que ver. Si el abogado Félix Martínez estuviera vivo seguro nos daría la razón.

Ya quedó demostrado que para los asesores venezolanos de Toledo, la estrategia es tener un “staff de periodistas” y opinadores de la talla de Germán Barberi, para emprender una casería de brujas acusando a todo aquel que no comulgue con sus nefastos ideales. (Vea “El papel de víctima” ¿La estrategia de Toledo?)

Ni mencionar los pronunciamientos temerarios de la campaña de Toledo, sobre los medios regionales que denuncian su descarada manera de hacer política con los contratistas, ofreciéndoles ‘beneficios’ a cambio de su voto. Es decir, presionando al electorado para que no se queden sin trabajo. (Vea Así son las reuniones secretas de Toledo contratistas)

Que no se nos haga raro, como se le volvió costumbre a Luis H., nuevas “demandas y denuncias” contra periodistas, columnistas y líderes independientes por manifestarse en contra de este alcalde inepto y su engendro, Toledo.

Seguramente, ante su rotundo fracaso en las urnas empezarán a endilgar responsabilidades a los “enemigos” de la ciudad, por no permitir que su nefasto reino de corrupción siga gobernado esta tierra de gente libre, que se cansó de sus mentiras.

De hecho, tendrán que culpar también a los periodistas que desde las salas de redacción “amigas” de la administración, secretamente se oponen y nos ayudan a investigar a este cartel de políticos que se empotraron en el poder. Esa misa organización politiquera que no les tiembla la mano para amordazar, amenazar y perseguir a los que abiertamente nos oponemos a que su trono de corrupción siga reinando.

Píldora: Dos cosas. La primera mi invitación este domingo 25 de octubre a que voten de manera consciente e informada.
La segunda, en mi columna pasada (La pauta oficial: ¿el ‘yugo’ de los periodistas en Ibagué?) se me pidió por parte de Wilfredy Aguirre, director de un magazín radial de Guasca FM y líder comunal de Jhon Ésper Toledo, hacer una rectificación.

En virtud de la verdad, rectifico mi posición (reitero) que el señor Aguirre ha recibido varios contratos de la administración y aparece en el listado de líderes de la comuna 6 de Toledo. Y aunque no sea favoritismo, me causa curiosidad que él solo publica en sus redes sociales noticias positivas de Luis H. y Toledo. (Vea Contrato 1, contrato 2)

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