Saberse entender en la propia verdad

Saberse entender en la propia verdad. Resolverse en esa verdad que somos, -o creemos que somos-, nos lleva a un profundo cuestionamiento interno. Tomar caminos de autoconocimiento y búsqueda espiritual nos enfrenta a lo que somos y fuimos, tanto para nosotros como para los otros.

Desconocernos nos lleva a rincones de sí, donde encontramos respuestas inesperadas para nosotros. Esas respuestas a veces se escapan, inicialmente, de nuestro entendimiento, el trabajo es ese. Comprender(nos). Cada situación externa tiene un propósito en nosotros. Nada es deliberado. El silencio prudente es necesario cuando esa verdad se nos muestra, sin embargo nuestro ego quiere gritarla. La grita. Y, entonces, es allí cuando viene de vuelta la respuesta ¿Estás seguro? Más preguntas…

Como humanidad se nos ha educado y enseñado –de manera mayoritaria– a cuestionar a los otros y no a nosotros mismos. Y cuando encontramos un camino de reflexión interna, entonces el ego nos hace creer que estamos desaprendiendo eso. Pues no. Porque ahí es donde se enraíza más.

En principio, debo mencionar que el origen de esto, fue una conversación y situación incómoda, con quienes considero son algunos de mis amigos. Poco conscientes somos sobre el espacio vital del otro y sus objetos (entiéndase collares, aretes, accesorios en general). Se nos enseñó a tocar para apreciar. La curiosidad nos lleva a intervenir al otro, sin primero advertir sobre nuestro impulso del tacto. Hay cosas que simplemente no debemos tocar, pensé. Como latinos aprendimos eso. Es un código que llevamos de ir sin permiso interviniendo en el otro (a).

Cuando uno se hace en un sendero de conocimiento interior, entiende que por años uno actúo así, y que ahora intenta cambiar eso. No es mojigatería, es simplemente respeto por el espacio vital del otro, reconocimiento de su individualidad y sobre todo “no llevar por encima de su corazón” a nadie, ni mucho menos cuestionar sin conciencia y con mucha ignorancia, esos caminos que vemos que el otro ha emprendido.

Es normal, que una sociedad violenta normalicemos es tipo de comportamientos, porque es lo que nos ha dejado en el subconsciente el conflicto y la guerra. Hablamos de querer una sociedad donde se respete el pensar y ser diferente, pero cuando algo se sale de nuestros propios esquemas y límites de conocimiento, entonces merece la burla, el rechazo, el menosprecio y esa verdad es menos que la nuestra. ¿A caso eso no es lo que hacen los extremistas de derecha o izquierda? Negar al otro.

Saberse entender en la propia verdad, es dejar claro, así sea con los más cercanos cuáles son esos límites, sin pretender ninguna superioridad de la verdad propia por encima de la del otro, pero sí que al menos sean más reflexivos antes emitir algún juicio (prejuicio) e intervenir en uno. Como la enseñanza interior indica, a veces las situaciones más deliberadas y sutiles, nos muestran cuándo es momento de dejar a un lado y saber irse.